jueves, 2 de febrero de 2017

El hombre del traje rojo

Supongo que hoy debería estar triste, pero no puedo. Tan sólo pienso en las cenizas. La misma imagen se proyecta una y otra vez en mi mente: las gotas cayendo dentro de la gran maceta de mi jardín, fundiéndose con las raíces de tu árbol favorito. La lluvia no puede ser más inoportuna, me preocupa que se lleve lo poco que ya me queda de ti.

Las piedras seguían aún calientes en la playa, a pesar de que el sol hacía tiempo que se había ocultado. Llevábamos callados tanto tiempo que el sonido de tu voz me sobresaltó cuando comenzaste a hablar: "Tan sólo te pido tiempo, tu tiempo. Yo ya no puedo darte nada más, porque algo o alguien ha decidido por mí. Compártelo conmigo mientras pueda ser yo, después entenderé que te vayas. Yo me quedaré siempre contigo".

Ahora que se cierran puertas, menos brillantes y prometedoras de lo que en un principio parecían, y que otras que desconocía se abren inesperadamente como queriendo confirmar lo que siempre dijiste, que soy afortunada, no dejo de oír el sonido de tu voz: "No pienses más, recuerda lo que me prometiste. No hay tiempo para nada, tú y yo lo sabemos. Tan sólo deja que el hombre del traje rojo entre en tu vida y escucha cómo canta para ti".

Photo source: https://www.flickr.com/photos/wwworks/3443083275/

2 comentarios:

  1. Ashes will never fade away. Soy feliz de que esta ahi contigo. See you very soon! Love, Anna

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  2. ...y las cenizas al las cenizas. Me ha gustado mucho este microrrelato con el Hombre de Rojo. Saludos! Borgo.

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