martes, 10 de mayo de 2011

Informe sobre verdades probables

Tener 15 años es un auténtico coñazo y quien diga lo contrario o es demasiado viejo para acordarse o es un enano y aún no ha pasado por ello. No es por hacerme la chula, lo mío es mucho peor que lo de mis amigos. Estoy acostumbrada a que me observen y ya casi no me importa. La gente me mira siempre, unos con descaro, otros más disimuladamente, pero sus miradas siempre están ahí. Bueno, no me miran a mí, supongo que imaginan esa parte de mí que no existe. Sacan conclusiones. "Pobrecilla". No tienen ni puta idea. Sólo porque al final de mi brazo izquierdo no hay mano. Sé que te has fijado a pesar de que has intentado mirarme a los ojos desde que he comenzado a hablar. Puedes mirar, ya te he dicho que no me importa. Nací así. Simplemente. Podría haberme faltado otra cosa o nada en absoluto, pero no, fue eso.
Tío, no necesito un psicólogo. No entiendo que ese capullo me haya mandado aquí sólo por eso. Yo no tengo la culpa de que esa tía comenzase a potar mientras le contaba la historia. Eso sí, se lo merecía. Una historia asquerosa a cambio de su mirada, que fue más asquerosa aún. Es lo justo ¿no? Además, podría haber sido verdad, me la podrían haber amputado ¿quién dice que no?
Joder, no he hecho nada malo, ¿de verdad vas a llamar a mis padres?

Photo source: http://www.flickr.com/photos/minidreamer/3681668309/

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