viernes, 17 de septiembre de 2010

Window pane

Tenía la sensación de haber pasado media vida sentado delante de aquella ventana, desde la que a penas alcanzaba a ver más que la esquina de la calle, casi siempre desierta y únicamente animada por el semáforo que pendía a desgana junto a la vía del tren. Conocía perfectamente los horarios, las pausas obligadas, las caras de sueño o de cansancio, las llamadas furtivas desde el móvil, las peleas, las reconciliaciones… El mismo guión repetido por distintos actores cada vez que el semáforo avisaba del paso del tren y obligaba a que los coches se detuvieran a penas a cien metros de su ventana.
No sabía por qué se había fijado en ella, a primera vista no tenía nada que la hiciera parecer más visible que el resto. Cuarenta y tantos, ni gorda ni delgada, el pelo teñido que durante esos años había recorrido todas las escalas de marrón existentes, ojos tristes, fumadora empedernida… No sabía mucho más sobre ella. Seguramente no viviría demasiado lejos de su pequeña cárcel, la veía pasar todas la mañanas, en ocasiones acabando de peinarse o maquillarse, y volver casi de noche.

Tampoco sabía cómo había llegado a sentir esa inquietud que le invadía cada vez que la miraba, pero pasaba horas fantaseando con sentarse junto a ella en el asiento vacío de su coche mientras dejaba que condujese y le llevara donde quisiera, sin necesidad de intercambiar ni una sola palabra. Nada más. No estaba enamorado, no la deseaba, pero la sola idea de no verla nunca más le producía un desgarro insoportable. Sólo quería saber cómo vería ella el mundo con sus ojos, cómo sabría la tristeza que la habitaba, qué pensaría si durante unos breves instantes sus miradas se cruzasen.

(...Now you get to watch her leave / Out the window / Guess that's why they call it window pane - Eminem)



Photo source: http://www.flickr.com/photos/itsgreg/3789160197/

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