viernes, 3 de julio de 2009

Diez segundos de tu silencio



- ¿Tú crees? Para mí que me lo han dejado demasiado corto. Siempre me pasa igual, les digo que me corten las puntas y mira...
- Que no... Exageras. Bueno, y ¿al final qué ha ocurrido con Silvia?
- Ahí está, hecha polvo, aunque ella dice que está bien, que incluso le va mejor.
- No me lo creo... Hija, a mí me pasa eso y me pego un tiro. Directamente.
- Hombre, no sé, supongo que hay cosas peores... Pensándolo bien, yo creo que no está mal sola. La noto diferente, con más ganas de hacer cosas por lo menos.
- Sí, eso lo dices ahora, después de un año... Ya le han enviado los papeles, me ha dicho.
- Pues una cosa menos. Ahora lo que tiene que hacer es olvidarse y divertirse, que aún es muy joven.
- No sé. Relativamente...Por que será que siempre que hablamos de esto, acabamos soltando tópicos...
- ¡Y qué quieres! Mira, para qué quieres tanta filosofía. Si la mezclas además con "poesía" te pasa como a ésta...
- Desde luego, ¡lo peor! ¡A quién se le ocurre soltarle esa cursilería. "Necesito diez segundos de tu silencio"... No me extraña que se largase y le diese con la puerta en las narices.
- Chica, ¿quieres posesía? Esta noche nos bajamos al D&C. Dale un toque tú al móvil, que se me está acabando la batería en el mío.



Photo source: http://www.flickr.com/photos/autounion1965/3084033851/

No hay comentarios:

Publicar un comentario